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Miércoles, 03 Julio 2013 14:38

Heberprot-P: avance médico y promesa comercial

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Un producto de la ciencia cubana ha beneficiado a más de cien mil pacientes. Desde que comenzó su aplicación, el Heberprot-P se ha convertido en esperanza y consuelo para miles de diabéticos, no sólo en Cuba. Nació en los laboratorios del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB),  gracias también al capital humano que dedica incontables horas al estudio y la investigación.

El medicamento ha sido creado para la atención de Úlceras del Pie Diabético (UPD) avanzadas, aspecto que lo posiciona como único de su tipo a escala mundial. Hasta 2007, año en el que se registra en Cuba, ningún producto para tal padecimiento había aminorado una opción médica poco aclamada: la amputación.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS),  aproximadamente 366 millones de personas padecen Diabetes Mellitus. Se plantea que entre el 10 y 15 % de los pacientes desarrollan una UPD en algún momento de sus vidas, y de estos del 10 al 15% terminan en una amputación.  La indicación terapéutica y el problema médico al que está orientado el novedoso medicamento, se centra en lesiones mayormente crónicas terminales, las cuales implican un riesgo de mutilación superior al 90 %.

El hallazgo se remonta a casi medio siglo de investigación en torno al  Factor de Crecimiento Epidérmico descubierto por el científico norteamericano Stanley Cohen. A partir de los aportes de este, muchos intentaron dar con lo que hoy ostenta la ciencia cubana, un medicamento que se basa en el factor de crecimiento humano recombinante (FCHrec.) que se aplica mediante infiltración intralesional, directamente en el sitio de la herida.

Durante el 2008 Heber Biotec, comercializadora del CIGB,  lanzó el producto al mercado internacional con patente en países como Estados Unidos, Japón, Australia, China, Singapur, Argentina, México, Canadá, Unión Europea, etc.  Actualmente se encuentra en vía de negociación con Brasil, Tailandia y Chile.  En tan sólo cinco años ha logrado registros sanitarios en 17 países, resultado también de sus ventajas y probada seguridad.

El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, desde su surgimiento en 1986, ha estado enfrascado en concebir productos novedosos. Así se ha convertido en la empresa biotecnológica de mayor impacto comercial en América Latina, con la aspiración también de penetrar en otras regiones de alto dinamismo financiero en esta materia.  El Heberprot-P además de salvar vidas constituye una de las rutas de desarrollo comercial de la nación cubana.

Ernesto López, director de Negocios y Desarrollo de Proyectos del CIGB, expresa que el Heberprot-P es producto líder a nivel institucional y de país, con ingresos que rondan los 100 millones de dólares anuales.

El medicamento ha despertado expectativas a escala mundial, especialmente en Europa. Pero un ejemplo más cercano ha sido el de Venezuela, donde se han tratado alrededor de 87 000 pacientes. A 54 meses de iniciado el Programa de Atención Integral al Paciente con Pie Diabético en dicha nación, 20 000 personas con lesiones avanzadas se libraron de la amputación.

Cuba incluyó el tratamiento en su Cuadro Básico de Medicamentos en 2007. Posteriormente, se inició un programa de extensión nacional que abarcó la atención secundaria y terciaria (hospitales e institutos), y desde 2008 comenzó a aplicarse en la atención primaria de salud. Hasta abril del presente año el Heberprot-P ha beneficiado a 18 695 pacientes, reduciéndose el promedio de amputaciones (23%) 4,4 veces.

En términos de mejorías para el sistema de salud cubano el medicamento también traza sus pautas. Anualmente se logra un ahorro de 3 697 341 USD al introducir la terapia, si bien la amputación mayor se evita en 2 505 pacientes. Teniendo en cuenta que el 50 % de los pacientes que se someten a cirugía muere en un período de cinco años, la efectividad del Heberprot-P  ha salvado 1 253 vidas en el mismo rango de tiempo.

Algunas estadísticas, en Estados Unidos, por ejemplo, dan cuenta de que alrededor de 65 por ciento de las úlceras más complejas terminan hoy en ampulación. Cada uno de estos casos acumula un costo que puede llegar a los 70 000 dólares.

La intención es seguir expandiendo el producto por el mundo. También está disponible para los pacientes de otras latitudes que quieran atenderse en suelo cubano, en la Clínica Central Cira García, institución especializada en turismo de salud.

Sin embargo, una de las aspiraciones inmediatas de los investigadores que le dieron vida al Heberprot-P y del CIGB en general, es insertarlo con fuerza en el mercado farmacéutico internacional.

Así se destaca el desarrollo de proyectos conjuntos, acuerdos de suministro y trasferencias tecnológicas, además de constitución de empresas mixtas productivo-comerciales. Estas alternativas han favorecido la colaboración y alianza con países en vía de desarrollo, en tanto constituyen estrategias para sobrevivir en un sector dominado por poderosas trasnacionales farmacéuticas.

En el camino de un modelo poco común de transferencia tecnológica Sur-Norte, el CIGB ha estructurado un sistema productivo en Vitoria, País Vasco, que garantiza con altos estándares de buenas prácticas de fabricación la demanda existente en Cuba y el mundo.

Dar a conocer un producto completamente novedoso, aplicado con seguridad en miles de personas, no ha sido tarea fácil para sus principales promotores. El doctor en ciencias Manuel Raíces,  Director del Grupo de Gestión de Productos Novedosos del CIGB señala la importancia de espacios de intercambio dedicados al Heberprot-P, en los que se destacan los talleres nacionales e internacionales, congresos internacionales, y el envío de personal a otros países para la capacitación acerca de la aplicación de la terapia.

Las ventajas del Heberprot-P no sólo están registradas en el criterio de pacientes y médicos, el reconocimiento a escala mundial ratifica aún más la excelencia de ese fruto de la ciencia.

En 2010 fue premio FIHAV por ser el producto novedoso de mayor dinámica comercial. En 2011 obtuvo el Premio Medalla de Oro de la Organización Mundial de  la Propiedad Industrial a la Mejor Invención,  y Premio al Mejor Inventor Joven de la Feria Internacional de Invenciones de Ginebra, concedido especialmente a su creador Jorge Berlanga. Desde 2006 hasta la fecha ha recibido la mayor de las distinciones: la aceptación y el agradecimiento de quienes un día vieron su vida en peligro.

Miércoles, 03 Julio 2013 14:37

El Heberprot-P me devolvió las ganas de vivir

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Antes, María Eugenia Riso Milanés llevaba una vida normal. Hoy es una impedida física que asume de manera positiva los cambios que el destino le deparó. Hace doce años tuvo que comenzar a lidiar con la diabetes, enfermedad que la condujo a una silla de ruedas. Gracias a un fruto de la ciencia cubana esta mujer puede testimoniar el suceso que la trasformó.

Cinco años atrás, María Eugenia se convirtió en paciente permanente del Hospital Enrique Cabrera. Durante nueve meses estuvo al cuidado especial de un equipo médico que lideró el doctor Pedro Goicoechea Díaz, jefe del Servicio de Angiología de esa institución. Un simple tropiezo fue el origen de la amputación.

“Estaba caminando por la casa y me di un golpe tonto. Rápidamente fui al médico porque sabía lo que podía venir después de eso. Me dije: ¿Ahora si se me jodió el pie?. Entonces lo que temía comenzó a suceder, los dedos fueron los primeros en afectarse”.

Así comenzó la historia de esta mujer, entre el infortunio de un mal paso y las grandezas de la medicina cubana. Luego de dos amputaciones en el miembro inferior, se comenzó a observar cierta evolución, pero al cabo del tiempo María Eugenia retornó al servicio de Angiología con una necrosis total del muñón. Su hábito de fumar, desde los trece años de edad, la condujo a otra complicación.

“Le aplicamos antibióticos de última generación, anticoagulantes, probamos con todo lo que estuvo a nuestro alcance, sin embargo, el pronóstico para María Eugenia seguía siendo sombrío, no solo para el muñón, también para su vida. Se pensó hasta en la desarticulación de lo que quedaba de la pierna, una operación muy riesgosa”, cuenta el doctor Pedro Goicoechea.

“Imagínate como fue ese proceso para mí. No dejaba que nadie me curara, me daba terror que me vieran, porque las heridas estaban bien feas. Algunas curas fueron a sangre fría. Era muy doloroso, física y emocionalmente. Yo era una gran bailadora, me encanta bailar, después de las amputaciones esa imagen solo queda en el recuerdo”.


María Eugenia dejó de fumar, en un intento por salvar y recuperar su vida. Pero lo que determinó un avance del caso fue la aplicación del Heberprot-P, producto nacido en los laboratorios del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) que ha beneficiado a más de cien mil pacientes.


Luego de disímiles esfuerzos y alternativas, la única esperanza estaba en este medicamento que se aplica en la atención a úlceras del pie diabético avanzadas, aspecto que lo posiciona como único de su tipo a escala mundial. Hasta 2007, año en el que se registra en Cuba, ningún producto para tal padecimiento había aminorado una opción médica poco aclamada: la amputación.

Según cuenta Goicoechea, llegaron a aplicarle en una sola sesión cuatro bulbos de Heberprot-P, dos veces por semana durante quince días. Con María Eugenia se rompió el protocolo del tratamiento, en una sola ocasión recibió la dosis que normalmente lleva un paciente en dos o tres terapias.

Tal paso fue consultado con el profesor Jorge Berlanga, creador del Heberprot-P. Fue un riesgo que todo el equipo médico decidió asumir frente a una situación que ya no encontraba salida. Progresivamente, María Eugenia comenzó a evolucionar da manera favorable.

“No podía creer como en tan corto tiempo fueron notables los resultados. Poco a poco se notaba la granulación, el color también iba cambiando. A ese paso también fui recuperando las esperanzas, el Heberprot-P me devolvió las ganas de vivir. Hoy mato a quien me hable mal del medicamento, de Pedro Goicoechea y de Berlanga; estoy aquí gracias a ellos”, expresó María Eugenia.

Cuba incluyó el tratamiento en su Cuadro Básico de Medicamentos en 2007. Posteriormente, se inició un programa de extensión nacional que abarcó la atención secundaria y terciaria (hospitales e institutos), y desde 2008 comenzó a aplicarse en la atención primaria de salud. Hasta abril del presente año, el Heberprot-P ha beneficiado a 18 695 pacientes, reduciéndose el promedio de amputaciones 4,4 veces (23 %).

María Eugenia fue amputada porque sus lesiones ya no tenían remedio, sin embargo, hasta el momento su caso constituye uno de los pocos en el país. Una riesgosa decisión y un milagroso medicamento le salvaron la vida.

El Programa de Atención Integral al Paciente con Úlcera de Pie Diabético con el uso del Heberprot-P, en sus seis años de existencia ha beneficiado a más de 20 mil 600 cubanos.

Especialistas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), que desarrollaron el producto, junto con el Instituto de Angiología y Cirugía Vascular, dijeron a la AIN que ese servicio se presta en 49 hospitales, 294 policlínicos, un hogar de ancianos y en cuatro Centros de Atención Integral al Diabético de todo el país.

Desde 2006, el Centro para el Control Estatal de los Medicamentos, autoridad reguladora en la nación, aprobó el uso del producto que demostró ser eficaz y seguro para el tratamiento de esa dolencia.

En una investigación retrospectiva en dos mil pacientes, desarrollada por científicos cubanos y publicada recientemente en la revista Advance Pharmacoepidemiology & Drug Safety, 2013, se dieron a conocer los resultados de los ensayos clínicos, los cuales arrojaron que existe un 75 % de probabilidad de respuesta de granulación completa.

Asimismo, la cicatrización es de 61 %, mientras la reducción del riesgo relativo de amputación es de 71%, y ningún efecto adverso grave pudo ser atribuido al medicamento durante los estudios clínicos.

El 30 de junio se cumple el sexto aniversario del inicio del Programa de Atención Integral al Paciente con Úlcera del Pie Diabético, con el Heberprot-p, medicamento único que resuelve una necesidad médica no satisfecha a nivel mundial y está incluido en el cuadro básico desde la Atención Primaria de Salud.

En total suman más de 100 mil pacientes de diversos Estados beneficiados con el fármaco, líder en el orbe para ese mal provocado por la diabetes que afecta a 366 millones de habitantes y causa la muerte de un paciente cada siete segundos, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud.

Jueves, 27 Junio 2013 13:53

Los pies vuelven al camino

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Esa noche, cuando el clavo penetró por el centro de su pie, ni se enteró. Solo pudo percatarse cuando llegó a la casa y desabrochó su zapato: estaba chorreando sangre.

«Me busqué y me vi el hueco; era una herida grande, escalofriante, pero no me dolía», contaría varios meses después.

Lo cierto es que, a sus 71 años, José Enrique Pérez González, un diabético crónico, con la sensibilidad táctil dañada por la enfermedad, estuvo cerca de la amputación.

«Estaba feo, feo. Menos mal que vine aquí; me salvaron el pie. Me pusieron ese medicamento fabuloso y miren cómo estoy», expresa contento, sentado en su silla de ruedas, para referirse al Centro de Diagnóstico Integral (CDI) Sierra Maestra, ubicado en la legendaria parroquia 23 de Enero.

El remedio prodigioso que menciona José Enrique es el Heberprot-P, que ha ayudado a miles de pacientes diabéticos en Venezuela a no convertirse en bustos humanos por la potencial amputación de los miembros inferiores.

Su caso se emparenta con el de Omaire Lares, una mujer con úlcera del pie diabético, de 61 años, que vive en Chirimena, en el estado de Miranda. A ella habían decidido cercenarle el pie izquierdo después de la aparición de algunas lesiones cerca del calcañal.

«Primero rasparon las heridas, luego me aplicaron hielo, pero lo que hacía era empeorar y empeorar. Ya habían optado por la amputación y se lo comunicaron a los míos sin que yo lo supiera. Entonces alguien me sugirió que viera a los médicos cubanos; ellos me han puesto casi chévere con el tratamiento», cuenta junto a Sonia Arrais, su hija.

Tanto Luis como Omaire señalan que hace un tiempo desconocían el estilo de vida y los hábitos de alimentación que deben llevar las personas con su padecimiento. Hoy los conocen, pero eso forma parte de otra historia.

Una ruta diferente

«Es increíble que por un dedito se decida enseguida la amputación de una extremidad. Eso impacta, teniendo en cuenta las muchas posibilidades que existen previamente y más con este producto maravilloso que traemos de Cuba, que es el Herberprot-P, el cual ya ha demostrado en el mundo que con él se evita enormemente amputar una pierna».

Así nos dice el doctor cubano José Ortega, especialista en Angiología y Cirugía vascular. Su nombre y el de la enfermera Silvia Turcás —ahora de vacaciones en su natal Guantánamo— salieron a relucir constantemente en nuestros diálogos con los pacientes que aguardaban su turno en el CDI Sierra Maestra.

Ese afecto por Silvia y Pepe, como lo llaman todos a él, nace del humanismo demostrado en cada consulta y por haber enderezado historias que parecían enrumbadas a lo peor.

«En esta unidad atendemos a más de 1 050 pacientes. De ellos, unos 600 han presentado lesiones serias y solo se han tenido que realizar amputaciones a cuatro personas. Eso demuestra la eficacia del medicamento y del seguimiento científico que le damos a la enfermedad», añade el galeno.

Para otra paciente, Zaimar Salimey, de 43 años, a quien le habían pronosticado inexorablemente la amputación de ambos miembros inferiores, el tratamiento con el Heberprot-P tiene un lado complementario: el apoyo psicológico.

«Yo tengo ya un pie bien y el otro ha mejorado mucho. Nunca me habían tratado así. Yo no me había atendido con los médicos cubanos y tenía ciertos temores a lo desconocido, pero me doy cuenta de que para ellos soy un ser humano, no una mercancía. Siento que sufren por mí, que padecen mi enfermedad, me informan todos los detalles, me dan una ruta de cómo debo llevar la vida».

La felicidad de Dolores

Las referencias de Zaimar, que implican información perenne, campañas de promoción de salud, el impulso de dietas saludables, el suministro gratuito del Heberprot-P y otras acciones, se incluyen dentro del programa Buen vivir del diabético, que se inició en Venezuela desde 2008.

La doctora María Dolores Castro Santana, especialista en Biología Clínica e investigadora del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, de La Habana, quien es la coordinadora nacional de ese programa por la parte cubana en la tierra de Chávez, apunta que el proyecto ha atendido a más de 92 160 pacientes con diabetes mellitus, de los cuales muchos presentaban lesiones de alto riesgo.

«Hemos ido creciendo paulatinamente. Ya estamos en 17 estados y hay posibilidades de insertarnos este año en otros dos. Nuestros objetivos esenciales son llegar a todo el país, lograr la prevención de la enfermedad promoviendo hábitos de vida saludables y garantizando condiciones óptimas para la intervención terapéutica en el caso de las personas que ya están con el padecimiento, enseñarles a convivir con la enfermedad y evitar la evolución de esta».

El programa Buen vivir… entraña la atención integral al paciente por parte de especialistas en Endocrinología, Medicina interna, Angiología y Cirugía vascular, Oftalmología, Podología, Cardiología, Medicina física y rehabilitación, Nefrología y Traumatología, entre otras ramas.

«El trabajo es arduo porque Venezuela no escapa a la tendencia universal del desconocimiento que existe sobre la enfermedad. Nosotros insistimos mucho en que tanto la diabetes como la úlcera del pie diabético son prevenibles y que, ya aparecida la enfermad, es posible evitar las complicaciones e impedir las amputaciones con el uso del Heberprot-P.

«En estos años hemos encontrado infinidad de historias sobrecogedoras, pero al final las mejores son aquellas que te dan la felicidad de devolverle la salud a una persona enferma», expone María Dolores.

Deseos

El día en que JR conoció a José Enrique Pérez él estaba bailando sobre su silla de ruedas: un grupo de músicos de la misión Cultura Corazón Adentro estimulaba el alma de los pacientes con canciones mundialmente conocidas. «Esto es lindo», decía este residente en el lejano barrio de Los Frailes.

Luego lo vimos escuchando atento la charla de una profesora de Educación Física. Al final nos dijo, con la mirada puesta en algún pedazo del cielo: «Yo soy diabético, hipertenso, pobre y vivo solo, pero tengo tremendas ganas de vivir porque estos médicos maravillosos me las han devuelto».

La prevención es la clave

Como en todo el mundo, en Venezuela la diabetes mellitus está asociada a enfermedades cerebrovasculares, ceguera, daño renal, daño de nervios, amputaciones y otras complicaciones.

Según el mensaje promocional del programa Buen vivir del diabético, tal padecimiento constituye la sexta causa de muerte en el país.

Por eso el proyecto, impulsado por el Ministerio del Poder Popular para la Salud, proporciona gratuitamente los medicamentos (hipoglucemiantes orales, insulinas, antibióticos, etc.) y los medios (glucómetros y tiras reactivas) para conseguir el correcto automanejo y control metabólico de la enfermedad y la terapia de las complicaciones derivadas de estas, incluyendo la más temida: la úlcera del pie diabético.

El Gobierno Bolivariano, respaldado por los convenios solidarios con Cuba, asegura también de forma gratuita el tratamiento de la úlcera de pie diabético con Heberprot-P, un medicamento de reconocido prestigio mundial, que acelera la cicatrización y ha probado su impacto en la reducción del índice de amputaciones.

Pero la base del programa es la prevención. Por eso insiste en hábitos de vida saludables, el ejercicio físico, dieta balanceada y medidas profilácticas como evitar andar descalzo y la cercanía de los pies al sol intenso, el fuego u otras fuentes de calor; lavar los pies diariamente con agua tibia y jabón; secarlos bien después del baño para evitar bacterias y hongos, impedir la resequedad de la piel y mantener activa la circulación de la sangre en los miembros inferiores subiéndolos mientras se esté sentado y moviendo los dedos, entre otras.

En lo que va de año más de 300 enfermos en la provincia se han beneficiado con el tratamiento del pie diabético.

 

Los favorecedores resultados del Heberprot-P- joven medicamento para el tratamiento del pié diabético- se extienden en Sancti Spíritus como resultado de la iniciativa de especialistas del centro local de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) consistente en desarrollar consultas activas en  las comunidades para la detección temprana de pacientes que requieren su uso.

 

En coordinación con las áreas de atención primaria de salud, el equipo del CIGB espirituano visita cada semana localidades apartadas con el propósito de captar a personas tributarias de pié diabético y aplicar oportunamente el Hiberprot-P,  lo que ha permitido que más de 300 enfermos hayan recibido a tiempo el medicamento en lo que va de año.

 

La central provincia de Sancti Spíritus se encuentra entre las de mayor incidencia de la deabetes en el país, lo que conlleva a que 12 personas semanalmente pudieran desarrollar úlceras y con  con ésta acción  intervenciononista son detectadas y tratadas de manera incipiente, explicó Rafael Irbagollín Ulloa, Coordinador territorial del Programa de Extensionismo del Hiberprot-P .

 

Los benévolos resultados de las consultas activas efectuadas por el CIGB en comunidades de Sancti Spíritus se aprecian no sólo en la disminución de los casos de amputación de extremidades inferiores en el pasado año, sino también en el diagnóstico y atención de personas que padecen diabetes .

 

Significó el especialista que en orden social y económico el mecanismo influye igualmente de manera positiva en tanto evita gastos hospitalarios si se tiene en cuenta el carácter gratuito de la atención de salud en Cuba y la mejoría de la calidad de vida de quienes padecen pié diabético.

Cerca de 21 mil personas aquejadas de úlceras del pie diabético (UPD) han sido tratadas en Cuba con Heberprot P, considerado hoy la única alternativa para prevenir la amputación de las extremidades en pacientes con lesiones terminales. A seis años del inicio del programa de atención integral al paciente con UPD, mediante el uso del fármaco en el país, el 30 de junio, los resultados son favorables, destaca una información ofrecida por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

En un artículo publicado por la revista Advance Pharmacoepidemiology & Drug Safety, 2013, los investigadores dieron a conocer que existe un 75 por ciento de probabilidad de respuesta de granulación completa, 61 por ciento de cicatrización, y que la reducción del riesgo relativo de amputación es de 71 por ciento.

Asimismo señala que ningún efecto adverso grave pudo ser atribuido al uso del Heberprot-P.

El novedoso producto desarrollado por el CIGB, ha cambiado la vida de muchos pacientes. El liofilizado, cuyo principio activo es el factor de crecimiento humano recombinante, se aplica de manera inyectable por vía intra y perilesional, es decir, dentro o alrededor de la lesión.

El medicamento muestra elevada eficacia como cicatrizante de úlceras rebeldes que constituían una necesidad médica insatisfecha, refirió recientemente a Prensa Latina el doctor Manuel Raíces, especialista del CIGB.

La terapia ha revolucionado el paradigma en el manejo de esta afección, que conllevaba de manera irreversible a la amputación. En la diabetes falla el mecanismo de cicatrización, así como la incapacidad de controlar infecciones, explicó.

Sin embargo, no reemplaza los tratamientos convencionales, sino que complementa el manejo del paciente con UPD. Esto constituye uno de los factores claves, manifestó.

En el año 2006, la autoridad reguladora de los medicamentos en Cuba (Centro para el Control Estatal de los Medicamentos), aprobó el uso del compuesto después de efectuar las diligencias regulatorias establecidas.

Con posterioridad, en 2007, el Ministerio de Salud Pública (Minsap), tomó la decisión de incluir el Heberprot-P en el cuadro básico de salud a nivel de todo el país, desde la Atención Primaria de Salud (APS).

El efecto sinérgico de la interacción coordinada entre los niveles terciario y secundario (Servicios de Angiología de los hospitales e Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular), el nivel de APS, y los Centros de Atención Integral al Paciente Diabético ha resultado en avances sin precedentes en la historia de esta patología bajo la dirección del Minsap y con la participación del CIGB.

El gobierno ha dado inicio en el país el tratamiento contra las ulceras del pie diabético que impiden las amputaciones, con 80 pacientes en el hospital Padre Billini. 

La información fue dada a conocer por el director de ese centro, Rafael Rojas y el cirujano general Fabio Alcántara mediante una rueda de prensa donde mostraron el proceso de aplicación en uno de los pacientes.

Rojas explicó que el medicamento denominado Heberprot procedente de Cuba, es proporcionado al hospital por el Ministerio de Salud dentro del programa de medicamentos protegidos.

De su lado, Alcántara, encargado del programa, sostuvo que la aplicación de este tratamiento en los pacientes con pie diabético ayuda a una cicatrización más efectiva y que el número de intervenciones quirúrgica disminuyan.

Indicó que más del 8% de los dominicanos están diagnosticados con diabetes y estimó que para el  2015  el 15% de la población seria diabética. De ese 15%, un 10% presentaría ulceras del pie diabético y de ellos entre 10 al 30%  tendrían amputaciones.

Dijo que la aplicación de Heberprot causa efectos secundarios en los pacientes como dolor, mareo, escalofríos o tiriteo y fiebre, pero estos son contrarrestados con otros medicamentos.

Las amputaciones por úlceras del pie diabético en República Dominicana se acercan a 3,000 casos por año. Cuba con la aplicación del tratamiento, redujo el índice en 79%.

Miércoles, 29 Mayo 2013 13:17

Desde mañana, en La Habana, foro sobre Heberprot-P

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Especialistas capacitados en el manejo integral al paciente diabético con el uso del Heberprot-P, harán una puesta al día acerca del tema, en un foro que se desarrollará mañana y pasado mañana en la capital.

El Ministerio de Salud Pública, en colaboración con el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), promueven el Taller para la extensión del programa con ese producto de la biotecnología nacional, único de su tipo en el mundo, que ha favorecido a más de 100 mil pacientes de Cuba y otras naciones.

Según anunció el comité organizador a la AIN, el evento tiene el objetivo de compartir experiencias entre los servicios de angiología del país y actualizar el comportamiento del programa.

Angiólogos, residentes de la especialidad, cirujanos reconstructivos, dermatólogos y promotores se darán cita en el encuentro.

El centro de eventos del Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País es la sede del taller, en el cual participarán 200 profesionales adiestrados en el manejo integral de quienes sufren ese grave problema de salud.

Desde 2006 el producto se registró en Cuba y en abril de 2007 fue incluido en el Cuadro Básico de Medicamentos.

Además de los hospitales e institutos, se ha extendido este proceder a la Atención Primaria de Salud, y ya suman unos 200 policlínicos, aseveró el doctor Manuel Raíces, investigador del CIGB.

Con patentes otorgadas en más de 40 naciones, el Heberprot-P ha obtenido casi 20 registros sanitarios, permiso que conceden los ministerios de salud pública para poder usarlo.

Raíces destacó que el Heberprot-P genera una expectativa de cicatrización no encontrada con otros medicamentos; es novedoso, disminuye el tamaño de la herida y estimula el cierre de lesión con calidad.

En ocho provincias de Ecuador se administra Heberprot-p a las personas que están en riesgo de ver sus extremidades inferiores amputadas por las complicaciones que causan las heridas. La diabetes afecta a más del 6% de la población y ocasiona discapacidad.

El Ministerio de Salud Pública  (MSP) administra  un medicamento cubano llamado Heberprot-p, utilizado para curar las úlceras del pie diabético.

En la última década, la diabetes se ubica entre  las cinco enfermedades más comunes entre los ecuatorianos. Esta dolencia trae   otras complicaciones,  como las invasivas úlceras del conocido “pie diabético”.

Quienes padecen  esta enfermedad   pierden la sensibilidad en su piel, especialmente en las extremidades, por eso tienden a sufrir heridas que ignoran. Cuando estas se infectan  pueden generar un cuadro de gangrena que compromete sus extremidades.

Los diabéticos también se enfrentan a los problemas de circulación, un factor que torna difícil la recuperación de las úlceras.

Beatriz Parra llegó la semana pasada a la Unidad de tratamiento de diabetes del hospital Enrique Garcés, ubicado en la capital, para someterse al tratamiento con  Heberprot-p.

La paciente, de 83 años, vive con diabetes tipo II hace 34 años. Aunque mantiene una estricta dieta  y toma sus medicamentos, una herida en su pie izquierdo se ha desarrollado hasta convertirse en un serio   problema.

En el hospital le suministran Heberprot-p, como parte de un proyecto   médico que se realiza en este centro, para atender las lesiones de este tipo para que cicatricen las úlceras.

Desde octubre del año pasado se utiliza este fármaco, explicó  Germán Cisneros, jefe de la unidad.  En ese lapso, 23 personas han recibido las dosis, que se  suministra  tres veces a la semana.

“Las úlceras han desaparecido de manera positiva y lo mejor es que el paciente   evita  que su miembro sea amputado”, detalló el médico.

El medicamento está basado en el Factor de Crecimiento Epidérmico Humano Recombinante, Heberprot-p 75 y fue desarrollado en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba.

Cisneros explicó que la fase de estudio concluyó oficialmente. En   dos meses iniciarán un programa nacional.  El proyecto se ejecutará entre el  MSP  y la Empresa Pública de Fármacos Enfarma EP (Enfarma).

Como primer paso, la semana anterior se importaron 9.000 dosis para darle  tratamiento a 500 pacientes con pie diabético.

Para recibir las dosis, los pacientes deben someterse a un chequeo previo. Por ejemplo, Beatriz  cumple con el perfil médico necesario.

“Analizamos qué medicación consume y si tiene algunas   complicaciones. Por ejemplo, las personas que reciben diálisis no se les puede prescribir Heberprot-p”, indicó Cisneros.

Elsa Freire, doctora del área de  Emergencias e integrante del equipo de trabajo para pacientes con diabetes, trató el caso de  José García,  quien fue diagnosticado con diabetes tipo II hace dos años.

Su molestia inició con una pequeña herida que se llenó de escaras,  con el transcurso del tiempo se desarrolló   hasta que le llegó al  tobillo.

“El doctor nos dijo que se debía amputar la pierna porque la gangrena podría seguir”, recordó su hijo Patricio García.
Pocos días antes de que su padre ingresara al quirófano, Patricio se enteró del proyecto realizado en el hospital capitalino: “En tres semanas hemos visto que la herida ha desaparecido”, comentó.

A los pacientes  en la zona afectada se les aplica  una inyección, que consite en    un polvo diluido con solución salina.
Cisneros reconoció que para algunos pacientes las dosis son dolorosas, pero   eso depende de la gravedad del caso.
El doctor consideró que lo importante son los beneficios, ya que    el componente acelera  la cicatrización y el crecimiento del nuevo tejido.

Además, reduce la posibilidad de que el   paciente sea sometido a  intervenciones quirúrgicas, como amputaciones y recaídas.   Disminuye la  probabilidad de gangrena e infecciones. “Lo primordial es tomar en cuenta la calidad de vida de los pacientes”, indicó.

Gerardo Armendaris, director del Centro de Investigaciones del Pie Diabético, aseguró que esta no es la primera vez que se trata de introducir el fármaco en el país.

“No nos llamó la atención  porque el fármaco era  caro”, señaló,  estimando que cada ampolla cuesta alrededor de 500 dólares.

El especialista sugirió que se deberían realizar más estudios del Heberprot-p, y recordó  que en Argentina, el Colegio de Diabetes no había recomendado el fármaco.

Según Paulina Mantilla, directora de la Fundación de Diabetes Juvenil,   es bueno que se invierta para curar esta  dolencia, primordialmente en      prevención y detección.

En Ecuador, el fármaco se suministra   gratuitamente en los hospitales públicos de las provincias de  Chimborazo, Santo Domingo, Azuay, Loja,   Imbabura, Pichincha, Guayas  y Manabí.

El MSP ha distribuido en los establecimientos hospitalarios   9.000 dosis que fueron adquiridas por el  valor de  3’275.000   dólares. El 7% de las muertes registradas en el país por enfermedades  se produce por complicaciones de la diabetes.

Más del 6% de la población (alrededor de 840.000 personas) vive con  diabetes en Ecuador.

Las amputaciones por úlceras del pie diabético, realidad que afecta a República Dominicana con cifras que se acercan a 3,000 casos por año,  dejaron de ser un problema de salud en Cuba.  Científicos del Centro de Ingeniería Genérica y Biotecnología, desarrollaron un tratamiento, único en el mundo, que aplicado con un manejo integral le ha permitido reducir en un 79% el índice de amputación por esta causa.

La aplicación de la terapia va acompañada de una amplia campaña educativa a través de la radio y la televisión dirigida a que los pacientes cuiden sus pies, exijan al médico que se los revise, conozcan la existencia de la terapia  y que pidan al médico su aplicación en caso de presentar úlceras. Cuando se descubre que un facultativo prefirió amputar, en vez de tratar al paciente, debido a que se requiere de mayor entrega, ese profesional es sacado del servicio.

Por lo general, el 15 por ciento de los pacientes diabéticos van a desarrollar úlceras en algún momento de su vida, y con ese  tratamiento, lesiones que de acuerdo a los libros de medicina deben amputarse,  en Cuba ahora se curan en un 95%, asegura el biólogo molecular, doctor  Manuel Raíces, encargado de proyectos del centro, quien dice que esa terapia ha generado grandes esperanzas. En República Dominicana, a través de la empresa Caribbean Farmacéutica se ha introducido la terapia y realizado un programa piloto  en 140 pacientes, recuperando sus miembros en un 100 por ciento. La experiencia se ha estado aplicando en por lo menos cuatro hospitales  donde acuden a recibir cura la mayor cantidad de pacientes con úlceras del pie diabético.

La estrategia cubana también abarca la capacitación del personal de salud. Primero inició en clínicas especializadas, centros que se encargaron de capacitar médicos de provincias, y posteriormente se llevó la terapia a las policlínicas para acercar el medicamento más a la población. Ahora se trabaja en la orientación del médico de familia, para instarlos a quitarles los zapatos a los pacientes, revisar sus pies y detectar lesiones incipientes y de inmediato remitirlos al policlínico, con lo que se reduciría a cero las amputaciones.

Los pacientes con úlceras de piel pie diabético son tratados con un medicamento denominado Heberprot, desarrollado a través de una molécula que se encuentra en la saliva, tras comprobar que es altamente cicatrizante, incluso en lesiones de gran magnitud. Es inyectable, su experimento en ratones inició en 1994 y en ensayos clínicos, o sea, con seres humanos en 1991, aplicado en 29 pacientes todos ya con indicaciones de amputación. La terapia regular  empezó en el 2007.

Mientras más compleja es la úlcera, más tiempo de aplicación requiere el tratamiento, por lo que los especialistas velan porque las lesiones sean detectadas tempranamente. Son tres aplicaciones semanales y concomitantemente el paciente debe seguir su tratamiento de control de diabetes.  

El doctor Raíces asegura que lo ideal es crear conciencia y transformar el médico de amputador a sanador. Explicó que la estrategia también se está aplicando en Venezuela, con excelentes resultados, ya que del 2008 a la fecha ha evitado 35 mil  amputaciones, siendo esas dos naciones las únicas donde los índices de amputación por pie diabético han bajado.

Entiende que lo ideal sería que los Gobiernos, a través de sus ministerios de Salud Pública, adopten esa estrategia de atención, lo que le va a permitir hacer cambios en sus estadísticas. Aconseja que primero se haga en centros pilotos y luego se extienda.

Recuerda que las úlceras de pie diabético, no sólo llevan a mutilación del paciente diabético sino que le conlleva la muerte. Cuba tiene 570 mil personas diabéticas. 

TESTIMONIOS DE PACIENTES
La experiencia de evitar una amputación de uno de sus pies y de uno de sus dedos, fue contada por los pacientes Jorge Gómez y el periodista José Dos Santos, este último, diabético desde hace 30 años, antes de existir la terapia había vivido la amargura de perder un dedo, y luego iba en camino de perder el otro, el cual fue recuperado con el tratamiento.

En tanto, Gómez inició el tratamiento en enero de este año, cuando tenía amenazas serias de perder uno de sus pies, pero fue sometido a la terapia y llevado las recomendaciones médicas, por lo que se ha recuperado. Los pacientes son atendidos por el cirujano vascular Héctor Álvarez, quien asegura que esa terapia cambió la forma de pensar de los cirujanos cardiovasculares de cuba.

La  úlcera  de   pie  diabético, una complicación de la diabetes, no solo mutila  a las personas, sino que los mata.

En   República Dominicana  los pacientes con este problema no tienen alternativas, solamente les queda  ver como una parte de su cuerpo se va deteriorando lentamente.

Sin embargo, Cuba tiene una terapia única en el mundo  para tratar las úlceras de pie diabético, creada por los  científicos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de esa nación.

El Herberprot-P, como se llama la terapia que están aplicando,  es una inyección que contiene un factor de crecimiento epidérmico humano recombinante.

 El biólogo molecular  doctor  Manuel Raíces Pérez Castañeda, encargado de proyectos del centro, narró que la razón de investigar la enfermedad de la diabetes es que es una pandemia  a escala mundial.

“Hay unos 366 millones de diabéticos en el mundo, 4 millones de muertos por año en diabetes, según los datos de  2007.  Esto  significa que ahora deben ser  seis millones   las muertes por esta causa”, explicó.

El problema de la diabetes en Cuba se maneja de manera integral.

De 11 millones de habitantes  que tiene esta  isla, solo  hay unos  570 mil diabéticos en estos momentos.

Estos datos, según Pérez Castañeda, son levantados por los médicos familiares que están diseminados en todo esa nación.

“En Cuba hay un médico familiar por cada mil habitantes, que tiene n que saber la condición de salud de esa población”, señaló.

20 años...

Los datos   permiten a las autoridades trabajar al unísono y crear políticas más puntuales y efectivas  que permitan reducir aún más las estadísticas.

Pasaron entre diez y  20 años para que las autoridades gubernamentales autorizaran que 99 personas, todos con criterio de amputación, en la primera fase  les fuera  aplicada  la terapia.

De esa cantidad, 59% salvó su extremidad. En una segunda prueba el 72%  salvó la parte afectada.  En una tercera aumentó a un 86 por ciento.

El proceso del Herberprot-P consiste en limpiar la herida, el paciente debe tener sus niveles de glucosa normalizados, porque de lo contrario enfrentaría una reacción adversa. Luego se empieza a inyectar el líquido de color blanco  en las áreas afectadas hasta que esta empieza a crecer.

Pérez Castañeda narró que por lo general lo aplica un médico, pero que   la meta inmediata es seguir  capacitando a más  facultativos de la salud con el perfil adecuado  para que también la apliquen.

En este momento el proceso está extendido a 43 hospitales en 197 policlínicos, donde el índice de riesgo de amputaciones ha bajado en 78%.  El objetivo es que el paciente   reciba el servicio y allí cierre la herida.

En lo inmediato están trabajando un protocolo para que sean los mismos médicos  de cabecera quienes, además, hagan la evaluación de los pies. Así un equipo multidisciplinario hará los procedimientos y  en 15 días las lesiones estén cerradas. Otro aspecto que destacó es que mientras más compleja es la lesión, más se demora, aunque   el cierre de la misma, afirmó,  es casi seguro en más de un 95 por ciento. La aplicación del mismo es tres veces por semana, hasta que la parte afectada haya cicatrizado completamente.

Dijo que con este programa integral se busca reducir los riesgos de amputaciones en más de un 78%.

 En Venezuela

Indicó que donde quiera existen médicos que cobran altas sumas de dinero por hacer una amputación Pero que han ido cambiando esa mentalidad  de un “médico amputador por un  médico sanador”. 

El científico cuenta que en Maracaibo, Venezuela, se capacitó a un grupo de médicos que se ganaba la vida amputando piernas.

 Esto  empezó a cambiar cuando      601 pacientes recibieron la terapia a través del doctor Héctor Álvarez en Venezuela.

De esa cantidad 135 llegaron en estado crítico y solo se  amputaron cuatro.

El representante del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología dijo que esto no es una “varita mágica”, lo que hace es que transforma al médico en un sanador.

Resaltó que cuando una persona está con estas condiciones de salud representa un riesgo de más de un 60 por ciento.

 En  República Dominicana no hay estadísticas,  lo que existe  es un estimado de un millón de diabéticos. 

Se estima que un 15% tendrá una lesión de úlcera de pie diabético. Algunos galenos locales apuntan a que cada tres mese en el país se realizan unas 800 amputaciones.

Testimonio de paciente tratado con Heberprot-P

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