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ECUADOR, Quito, 9 de marzo de 2015. Con la participación de especialistas cubanos y ecuatorianos, así como autoridades del Ministerio de Salud y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, tuvo lugar la Primera Jornada Científica del Programa de Atención al Paciente con Úlcera del Pie Diabético con el uso del Heberprot-P, medicamento único en el mundo desarrollado y producido por la industria biotecnológica cubana.
 
En su presentación la angióloga cubana, Dra. Isis Yera, explicó que los pacientes ecuatorianos han tenido una respuesta superior al tratamiento comparados con pacientes de otras naciones. El Dr. Jorge Mayo,  señaló que el Heberprot-P es un producto revolucionario en el mundo pero más revolucionario aún es el concepto y método de su aplicación en tanto rompe con los tratamientos tradicionales.
 
Uno de los resultados de la Jornada Científica consistió en que tanto el Ministerio de Salud como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, estén evaluando la ampliación del Programa a otras ciudades y regiones del país para poder cubrir la amplia demanda dado que la diabetes es uno de los principales problemas de salud de esta nación sudamericana. Se calcula que más de un millón de ecuatorianos padecen de esta enfermedad de la cual una parte importante puede derivar en úlceras que, de no ser atendidas adecuadamente, pudiera provocar amputaciones de miembros inferiores.
 
Durante el evento fueron presentados varios trabajos en los cuales se pudo apreciar como numerosos pacientes con úlceras graves cuyo primer diagnóstico indicaba la amputación, lograron salvar sus miembros y hoy pueden desarrollar una vida plena y sin limitaciones. Al inicio de la Jornada se proyectó un breve pero conmovedor documental que recoge la opinión de pacientes y sus familiares beneficiados con la aplicación del novedoso medicamento cubano.
 
El Heberprot-P está registrado en 23 países y ha beneficiado a más de 160 mil pacientes de América Latina, El Caribe y Europa, según dio a conocer el Msc. Ernesto López Mola, Vicedirector del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología  (CIGB) de Cuba, una de las instituciones científica de la isla de reconocido prestigio internacional por su logros científicos.  

Cerca de 140 empresas de 25 países confirmaron hasta hoy su participación en la XIII Feria Comercial "Salud para todos", que tras 10 años de ausencia volverá a sesionar en La Habana del 20 al 24 de abril próximo. Los más recientes datos emitidos por el Comité Organizador, indican que la superficie expositiva contratada en el recinto ferial Pabexpo asciende a tres mil 68 metros cuadrados, donde se mostrarán los avances de la salud pública cubana, así como equipamiento y tecnologías de otras partes del mundo.


Asimismo señala que en el programa se incluyen cinco conferencias magistrales sobre cáncer, desarrollo de la Ortopedia en la isla y Heberprot-P, producto biotecnológico cubano y su uso en los riesgos de amputación por úlceras del pie diabético.

Contratación de servicios de salud en Cuba y en el mundo y el papel de la actividad regulatoria nacional en la investigación, desarrollo y transformación de la tecnología de salud, serán también temas abordados.

Paralelo a la feria sesionará en el Palacio de Convenciones de La Habana la Convención Internacional Cuba-Salud 2015, para la cual se espera la asistencia de más de mil delegados y una veintena de ministros de salud, entre otras personalidades.

Una amplia agenda científica centrará debates en aspectos relacionados con las trasformaciones en los Sistemas de Salud y su impacto en los principales indicadores sanitarios de la población, políticas económicas, sociales y ambientales y sus implicaciones en salud.

También tendrán lugar varios eventos paralelos, como el Foro de Envejecimiento en América Latina, V Simposio Internacional sobre Salud Ocupacional, III Encuentro sobre Cooperación Médica y Salud Internacional, Tuberculosis, hacia su eliminación 2016-2050.

La Federación Internacional de la Diabetes (IDF) reportó en 2013 cerca de 382 millones de diabéticos en todo el mundo y estima que pudieran pasar de 592 millones en 2035. Actualmente, los expertos señalan que la diabetes mellitus representa la cuarta causa de muerte en el mundo.

Al igual que en el resto del mundo, en Cuba tiene un notable incremento. Su prevalencia es de 5,7%, representando una tasa de 50.69 por cada mil habitantes vivos; o sea, hay cerca de 570 mil diabéticos en toda nuestra población.

La úlcera del pie diabético es la complicación más temida de la diabetes mellitus, pues según expertos el 15% de los diabéticos sufren de una úlcera crónica y recalcitrante en sus extremidades en algún momento de su vida y entre el 60 y el 70% de las úlceras complejas de las extremidades terminan en la amputación del miembro afectado.

A principios de este año, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) realizó un informe que contiene las últimas cifras de los pacientes tratados con Heberprot-Pen Cuba. Los resultados revelan que han sido tratados 36 468 casos de úlcera de pie diabético con el reconocido medicamento.

A partir de los datos de población cubana por provincias, según la Oficina Nacional de Estadística (2012) y el dato de prevalencia de la diabetes mellitus por provincia según el Anuario de Salud (2012), el MINSAP se propuso (a través del Programa de Extensión Nacional del Heberprot-P) beneficiar al 45% del potencial de personas que estarían afectadas con úlceras de pie diabético para 2014.

Un objetivo cumplido, según el CIGB, en el que se destacaron en la aplicación del novedoso medicamento y en los resultados obtenidos las provincias de Pinar del Rio, Cienfuegos, Sancti Spíritus y Mayabeque.

El novedoso medicamento es aplicado en la terapia de la úlcera del pie diabético directamente en el sitio de la herida. Es una lesión muy difícil de combatir, a tal punto que la mayoría de los pacientes que la padecen a nivel mundial pierden la pierna afectada.

La aplicación directa de este producto único en el mundo, desarrollado por la biotecnología cubana y basado en el factor de crecimiento humano recombinante (FCHrec), facilita la cicatrización en las úlceras del pie diabético y reduce el riesgo de amputación.

Muchos pacientes con úlceras del pie diabético no responden a los tratamientos tradicionales, y no existen productos en el mercado para las lesiones graves.

Sin embargo, el Heberprot-P logra resultados relevantes. Entre las ventajas descritas por los científicos figuran la estimulación de la cicatrización de las úlceras del pie diabético profundas y complejas; la reducción del número de intervenciones quirúrgicas; disminución del tiempo de cicatrización y de las complicaciones derivadas y como consecuencia, así como el riesgo relativo de las amputaciones; aumento de la calidad de vida y recuperación funcional del paciente.

Cuba incluyó el tratamiento en su cuadro básico de medicamentos en 2007 y se inició un programa de extensión nacional que abarcó hospitales e institutos de todo el país.

Hoy en día se extiende a 377 instituciones, incluidos 50 de los 152 hospitales  existentes en Cuba y más de 322 policlínicos de los 451 presentes en el sistema de salud cubano, según datos del Anuario Estadístico de Salud 2013.

Hasta la fecha se han tratado con la terapia más de 168 000 pacientes de todo el mundo y es el producto líder del CIGB en las exportaciones de los últimos años.

El Heberprot-P tiene registro sanitario en 23 países, la mayoría de América Latina (Argentina, Uruguay, Venezuela, Ecuador, México, Paraguay, Colombia), también de África del Norte y Asia. Cuenta con patentes otorgadas en más de 30 países, entre ellos Estados Unidos, naciones de la Unión Europea, Canadá, Argentina, Australia, Hong Kong, Singapur, Corea del Sur, Sudáfrica, Rusia, China, India, Indonesia, Ucrania, México, Malasia, Japón y Cuba. Ha sido presentado en Brasil, Tailandia y Chile.

Entre los premios relevantes obtenidos por este medicamento se destacan la Medalla de Oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI); Mejor Inventor Joven, Premio Anual de la Salud 2013, Premio Nacional a la Innovación Tecnológica, Premio de la Clínica Mayo y el Premio Institucional por la campaña promocional del producto (otorgado por la Asociación de Comunicadores Sociales, 2014).

El producto no solo mejora la calidad de vida de los pacientes mediante la reducción de la tasa de amputación, sino que también permite reducir los costos directos e indirectos asociados a la enfermedad y sus complicaciones, con un ahorro sustancial de recursos de los sistemas de salud por hospitalización, cirugía, medicamentos concomitantes y rehabilitación fuera del hospital. 

En Cuba el tratamiento es completamente gratis y, sumado a los controles y programas de atención primaria, hace posible que el 84% de las personas con diabetes mellitus alcancen una expectativa de vida de casi 78 años, semejante a la de quienes no padecen la enfermedad.

Inicios necesarios en la medicina cubana

Científicos cubanos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en colaboración con el Instituto de Angiología y Cirugía Vascular desarrollaron el Heberprot-P sobre la base del factor de crecimiento humano recombinante (FCEhrec), un compuesto farmacéutico que, al ser infiltrado en las úlceras a través de una inyección, potencia la curación de heridas crónicas luego de varias aplicaciones.

Entre los años 2000 y 2008 se llevaron a cabo varios estudios no clínicos y clínicos en Cuba, incluidlas las fases I, II y III, demostrándose la seguridad y la eficacia del producto en más de 300 pacientes, por lo que el Heberprot-P fue aprobado para su utilización.

Un seguimiento al producto realizado en 2011 como parte del estudio de impacto y la fármaco-vigilancia demostraron que el Heberprot-P redujo el riesgo relativo de amputación mayor en 71%, en relación con los pacientes que no recibieron el medicamento. Un resultado que ratificó la validez y el carácter único del producto a nivel internacional.

Desde entonces, ha sido una constante la aplicación del Heberprot-P en las distintas instituciones de salud pública del país, consolidándose cada vez más en la atención secundaria de salud, donde fue tratado en 2014 el 73,8% de los pacientes. Hasta la fecha, en Cuba han sido beneficiados 36 500 pacientes con este medicamento.

 

Repitió esa frase en dos oportunidades, mientras fluía nuestra tranquila conversación de casi dos horas. Al recibirnos lucía algo cansado -por proyectos nuevos en los que trabaja, según explicó-, y dijo también que no le agradaban mucho las entrevistas ni las fotos. Pero en cuanto comenzamos a indagar sobre esos15 años de experimentos y pruebas que llevaron al Heberprot-P, los ojos se le encendieron y descubrimos a un hombre muy locuaz, hasta ocurrente por momentos.

Jorge Berlanga Acosta aprovechó para remarcar, una vez más, que es solo el creador de la hipótesis sobre la que sustentaron el desarrollo de este hoy exitoso medicamento y terapia para tratar las úlceras de pie diabético -una de las complicaciones más severas de esa enfermedad que enfrentan millones de personas en el mundo-, y nos mencionó una larga lista de nombres y ramas del saber implicados en el surgimiento de lo que luego sería un producto líder de la biotecnología cubana. Considera que su historia se inició a principios de la década de los 80, cuando el Dr. Luis Herrera Martínez clonó y expresó el gen humano codificante para el Factor de Crecimiento Epidérmico (mundialmente conocido como EGF por sus siglas en inglés, e ingrediente farmacéutico activo del Heberprot-P).

Escuchándolo hablar sobre la fascinación que siente por los misterios de la vida, desde aquellos tiempos en que por pura vocación “anatómica” torturaba lagartos y ranas en su natal Bayamo, se llega a entender por qué ve como un gran premio su entrada hace casi 25 años al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), donde se desempeña como investigador titular y responsable del Departamento de cicatrización y citoprotección, impulsando estudios para los que le ha servido su caudal preparatorio: Doctor en Medicina Veterinaria y Ciencias Farmacéuticas, Máster en Ciencias Patológicas, con dos posdoctorados sobre estos mismos temas en Inglaterra y Canadá.

Usted ha dicho que ama a los animales. ¿No es un poco chocante el haberlos “usado” durante tantos años en el laboratorio?

-Bueno, si es cierto que el Purgatorio existe, pues supongo que allí me perseguirán luego de morir aquellos lagartos a los que sacrifiqué en mi niñez, tras haberlos anestesiado con un algodón con colonia, para poder abrirlos y analizar su corazón latiente. Entonces lo hacía solo para entender, para ver cómo funcionaban algunos de sus sistemas.

Después, ya como investigador, en cada uno de los experimentos en los que he estado involucrado, con diferentes especies, se ha cumplido con los procedimientos éticos correspondientes. Uno aprende y llega a saber muy bien hasta qué punto un animal de laboratorio es capaz de tolerar emociones negativas, el estrés o un dolor, y existen mecanismos y farmacología asociada para prevenir eso, o para aliviarlos.

Siempre he considerado que son el activo más valioso con que contamos, porque nos ayudan a llegar a los resultados, a probar algo que luego se revertirá en función del bienestar humano, o del de otros animales. Esto de alguna manera funciona como una suerte de consuelo, de compensación, más allá de que se respeten todos los protocolos para cuidar de ellos y hacerlos sufrir lo menos posible.

¿Por qué la veterinaria como primera elección, si terminó trabajando en beneficio de los humanos?

-Siempre supe que me dedicaría a algo que tuviera que ver con las ciencias de la vida: biólogo, bioquímico o microbiólogo, y si hubiera escogido ser médico de seres humanos habría terminado donde mismo estoy, en la investigación, porque no soporto mucho el sufrimiento. He visto cosas muy conmovedoras, muy duras, en esta área de cicatrización a la que mi trabajo actual se vincula, en los tratamientos de quemados, de úlceras, y no creo que lo toleraría en la atención directa a pacientes.

Así que la veterinaria, aunque me llegó un poco por azar, fue una buena elección, y para lo que hago hoy me ha resultado muy útil. Desde ella creo haber contribuido, junto con otros compañeros y gracias a la oportunidad que me ha dado mi país, a la salud de las personas. Prefiero estar entre pipetas, ratas y microscopios; solo me gustan los hospitales para disfrutar cuando un medicamento funciona y logra sanar a alguien que se va de alta, caminando.

Según me han contado, así lo hizo cuando el Heberprot-P empezó a mostrar su efectividad…

-Fue allá por 2001. Teníamos más de siete años de resultados y evidencias en animales de lo que inicialmente había sido una inspiración, pero ya se traducía en paradigma. En el Instituto de Angiología y Cirugía Vascular decidieron confiar en una hipótesis basada en un inusual procedimiento para tratar las úlceras, y ello sentó las bases de lo que hoy es el Heberprot. Los primeros pacientes, algunos de los cuales tenían indicada la amputación, recibieron un tratamiento compasivo, previa consulta. El entusiasmo prendió cuando comprobaron que las lesiones daban muestras de estar cicatrizando, y me llamaron enseguida.

Pedí volver a empezar de cero, con nuevos afectados en los que se pudiera validar la efectividad de la terapia, cuya principal novedad consiste en inyectar el factor de crecimiento epidérmico dentro de la úlcera, buscando llegar a las células respondedoras en planos profundos, que tienen más posibilidades de regenerarse, pues las heridas cierran de medial a lateral y de interior a exterior; los tejidos van migrando desde el fondo a la superficie. Durante año y medio fui a la sala todos los días, a chequear la evolución de cada persona que aprobó ser parte de estas pruebas.

La satisfacción de verlas sanando constituyó la mejor recompensa. Posteriormente, alguien, en una entrevista, me dijo: “Si viviera en otro país, usted fuera millonario”. Le contesté que era posible, que en realidad aquí no tenía mucho, aunque tampoco necesitaba más. Quizás en otro lugar y circunstancias, incluso con más recursos, no me hubiera llegado esa corazonada que se tradujo en decenas de experimentos y contó con el apoyo de tantas personas valiosas para llegar a un proyecto exitoso. No albergo la menor duda, por ejemplo, de que la consumación de los resultados y la extensión del medicamento se deben a los empeños de los compañeros Luis Herrera y Ernesto López.

Insiste mucho en que solo aportó la hipótesis que llevó a este medicamento y terapia, ¿por qué?

-Es que así fue. En estos momentos, con el gran desarrollo de la ciencia y las complejidades de los procesos cognitivos, se manifiesta todo el tiempo la necesidad de integrar, de manera holística y universal, a diferentes ramas del saber para poder lograr soluciones efectivas y al mismo tiempo avanzadas; en este caso una formulación que pueda tener un nicho terapéutico real. Inevitablemente, para probarla, validarla y extenderla tienen que intervenir muchos factores, desde el investigador, el técnico de laboratorio, el químico que completa la formulación, hasta luego los especialistas médicos y las personas que la administran directamente.

Sin olvidar tampoco que exista una voluntad política, un interés gubernamental porque estos avances lleguen a la gente, porque sus beneficios se divulguen y extiendan.

¿Se siente feliz con lo logrado al respecto por el Heberprot, con su aceptación en Cuba y el mundo? ¿Qué otros retos se plantea?

-Estoy satisfecho por lo conseguido con el Heberprot, por todos los pacientes a los que ha servido y seguirá sirviendo. Este medicamento vino a llenar un nicho huérfano en medicina, porque la lesión para la que está indicado el tratamiento, desde el punto de vista clínico, no tenía hasta ahora solución terapéutica. De ahí su gran aceptación y esos registros y patentes que está ganando en todo el mundo.

Sin embargo, ni yo, ni el equipo que me acompaña, nos detuvimos. Tenemos ahora en curso, ya aprobado, un ensayo clínico con una sustancia nombrada CIGB 500, que debe contribuir a reducir la talla del infarto y a restituir el tejido dañado en el miocardio. Asimismo, realizamos estudios de cicatrización en diabéticos, para intentar entender por qué esa enfermedad hace que a las células se les “olvide” que tienen que regenerar, reparar. Avanzamos además en la investigación con un agente que debe mejorar la estética de las heridas y, en el más favorable de los escenarios, prevenir la formación de queloides y cicatrices hipertróficas, o al menos reducir su talla.

¿Qué le gusta hacer más allá del laboratorio?

-Leo y pienso mucho, trato de conversar con personas que me aporten ideas. Una de ellas es mi hijo, que tiene 17 años y se ha decantado por las ciencias exactas.

No me gustan solo los textos científicos. Disfruto de la literatura en diversas expresiones. Me encantan Gabriel García Márquez y Daniel Chavarría, capaces de armar historias que lucen salidas de la nada, y al final, por diferentes y lejanas que parezcan, llegan a concatenarse. Esa fantasía la comparo un poco con la que acompaña al investigador cuando tiene una corazonada, la inspiración que lo hace avanzar.

Adoro caminar La Habana Vieja, y soy un ferviente admirador de la obra restauradora de Eusebio Leal. La historia es otro tema que me atrapa y me acerco a ella siempre que puedo. En esas andanzas por la ciudad me hace mucho bien llegar cerca del mar, quizás porque de alguna manera me recuerda al río de Bayamo.

¿Dicen que visita con frecuencia su pueblo natal, y que hasta lo han declarado bayamés ilustre?

-Dejar Bayamo para venir a trabajar al CIGB representó una oportunidad de crecimiento personal y profesional, pero al mismo tiempo una renuncia a mis orígenes. Nunca he perdido el arraigo por mi pueblo, nunca… porque me acompañan siempre recuerdos muy gratos de mi infancia y juventud allí. Estando en Canadá e Inglaterra, en esas becas largas que pasé en la década de los 90, muchas veces me descubrí soñando con el río de la ciudad, con algunos de sus espacios. Siento que tengo una especie de deuda espiritual con aquellas tierras.

Por eso, de todos los premios y reconocimientos que he recibido en los últimos tiempos, incluida la medalla Finlay, que me honra mucho, y todas estas de la propiedad intelectual y demás, la distinción que más orgulloso me hizo sentir fue la de Hijo Ilustre de la provincia de Granma. Me la entregaron sin que lo esperara, sorpresivamente, en una de mis tantas visitas por allá.

He escuchado mucho que Bayamo es la cuna de la nacionalidad cubana, por toda la historia que guardan sus calles; para mí también es mi cuna, el refugio al que hoy escapo cada vez que puedo, y mañana será mi tumba. Esto último desearía que se respete esté donde esté. Incluso, si por alguna razón la muerte me sorprende fuera del país, espero que alguien tenga la sensibilidad de llevar mis restos hasta ese pueblo.

Como ser humano e investigador, ¿ha logrado Berlanga buena parte de sus sueños?

-Como ser humano sí, creo que estoy en paz conmigo mismo. Como investigador quisiera poder abarcar mucho más, llegar a comprender a cabalidad procesos muy complejos de las células, de los tejidos, pero sé que la existencia no me dará tiempo, porque tengo ya 52 años.

Es fascinante pensar en los procesos embrionarios, por ejemplo, y en cómo se desarrollan hasta un ser con determinadas características. Creo que los misterios de la vida son verdaderamente infinitos, y los que residen en el claustro materno en particular resultan increíbles, porque allí se esculpe lo que terminamos siendo. Son temas que me seguirán atrayendo, que no podré llegar a entender hasta el fondo, en toda su amplitud, porque desgraciadamente el tiempo no me alcanzará, como no le alcanzó a muchos otros.

Por Gail Reed
Editora ejecutiva de la Revista MEDICC

Unos 29,1 millones de estadounidenses tienen diabetes, casi 8 millones conscientes de su condición. Entre 70 000 y 80 000 diabéticos son amputados cada año a partir de una de las complicaciones más nefastas de la enfermedad: las úlceras del pie diabético. Como resultado del reciente anuncio de la reapertura de relaciones con Cuba, estos amputados – más de la mitad de los cuales de lo contrario morirán dentro de los cinco años tras la amputación – pueden recibir un salvavidas gracias a la innovación cubana.

Debido a nuestro alejamiento de la nación caribeña, la mayoría de los estadounidenses puede no ser consciente de que la industria de la biotecnología cubana está en auge, ya que en la década de 1980 la Isla se convirtió en una de las “tres grandes” en el Sur global (con Brasil y la India). Su último gran avance en Investigación más Desarrollo (I + D) es un medicamento denominado Heberprot-P, que ya ha tratado a 165,000 pacientes con pie diabético en 26 países, lo que reduce el riesgo de amputación en un 75%. El tratamiento pasó sus ensayos clínicos en 5 países y en Europa, donde se le conoce como Epiprot. Los resultados en materia de seguridad y eficacia han sido publicados en International Wound JournalDiabetes Care MEDICC Review, entre otras publicaciones, con una documentación de diez años de experiencia clínica.

Nuestra organización sin fines de lucro MEDICC (Medical Education Cooperation with Cuba), con sede en California, llevó una delegación bipartidista a La Habana para ver el cuidado de la diabetes y los resultados del Heberprot-P – ocurrió en la víspera del 17 de diciembre, fecha del anuncio histórico de la reapertura de relaciones entre los gobiernos de EEUU y Cuba. El grupo incluía a  la congresista Diana DeGette (D-CO), presidente del Caucus de la Diabetes, la bancada más grande en el Congreso con 345 miembros; más miembros de su Caucus; y expertos en diabetes y defensores de pacientes.

Entre ellos estaba la congresista Karen Bass (D-CA), quien dijo que su madre padece la enfermedad, por lo que esto es algo “cercano y personal para mí”. Ella también dijo que su distrito de Los Angeles tiene a muchos diabéticos: “Dado que la enfermedad golpea desproporcionadamente a personas de bajos ingresos y negras, ahora lo veo en todas partes entre mis electores Y también veo muchos amputados por (la infección del) pie diabético.”

La diabetes sin duda es una de las mayores y más paralizantes amenazas a la salud en las comunidades de nativos americanos, afroestadounidenses y latinos, en ese orden. De acuerdo con la Alianza para Reducir las Disparidades en la Diabetes, de  la Universidad de Michigan, los nativos americanos tienen la prevalencia más alta de diabetes en el mundo: el 16% de los nativos americanos y de los nativos de Alaska sufren de la enfermedad. A esto se suma que la padecen casi el 13% de los afroamericanos, el 12% de los hispanos, un 8% de los asiático-americanos e isleños del Pacífico, y sólo el 7% de los blancos no hispanos.

Además del impacto en la salud humana, hay que añadir el costo para los pacientes y para los programas federales, estimados en unos 250 000 millones de dólares anuales, con los pacientes que padecen de la úlcera del pie diabético pagando el doble de lo que invierten otros diabéticos para su cuidado. Y esto no cuenta el costo de los años de discapacidad, asociado con la pérdida de ingresos y la pobreza más profunda. The Washington Post ha publicado un comunicado especial sobre la diabetes, de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) que dice que 1 de cada 5 dólares que se invierte EEUU en salud, se gasta en el tratamiento de pacientes con diabetes.

Y la enfermedad es de hecho una epidemia en los EEUU – crece a un ritmo alarmante en la mayoría de los estados, y afecta a casi 30 veces más gente que en 1958. La más común es la diabetes tipo 2, donde el envejecimiento, la mala alimentación, la inactividad física, hipertensión arterial y la obesidad juegan un papel aún más grande en esta enfermedad que los factores hereditarios.

¿Podrán los médicos de EEUU prescribir Heberprot-P a sus pacientes? ¿La FDA (Food and Drug Administration: Agencia de Alimentos y Medicamentos de EEUU) aplicará una vía rápida para ensayos clínicos como medicamento único que es? ¿Están los ensayos a punto de comenzar? ¿Podrá ser vendido el medicamento Heberprot-P si demuestra ser eficaz? Bueno, pues no, no, no y no.

Y esto es debido a que es un producto cubano (todavía no patentado en EEUU). El Departamento de Control de Activos Extranjeros (OFAC, encargado de hacer cumplir el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba), del Departamento del Tesoro, negó una licencia para los ensayos y las ventas en el 2010. Luego, en 2014, la agencia dio una licencia sólo para los ensayos clínicos, pero se negó a dar luz verde a las ventas futuras, incluso si la FDA aprueba que el medicamento es seguro y eficaz.

Así Healiance – filial estadounidense de una empresa francesa- no tiene suficiente incentivo para arriesgar millones en ensayos extensos, reclutando a pacientes para un tratamiento que sus médicos nunca podrán ser capaces de prescribir.

La decisión del Tesoro fue comunicada en junio pasado. Rechazó una carta de diciembre de 2013 enviada por la congresista Barbara Lee (D-CA) y firmada por 111 miembros del Congreso, instando al Departamento a licenciar no sólo los ensayos de Heberprot-P, sino las ventas también, si los resultados del ensayo y decisión de la FDA son positivos. “OFAC ha concedido autorizaciones similares en el pasado”, ha recordado la carta al Secretario del Tesoro Jack Lew, “por ejemplo, en 2004, la OFAC concedió una licencia a una empresa para una vacuna contra el cáncer desarrollada por un instituto de investigación de Cuba”. ”Contar con este medicamento ayudaría a la prevención y la disminución del alto número de amputaciones, y facilitaría  un cambio de vida aquí en nuestra ciudad”, señaló Helene Velázquez, Directora del Program Director of Mission Delivery, de la ADA en Nueva York.

A lo que añadió la congresista Bass: “Creo que es grotesco no proporcionar a las personas el acceso a un medicamento único en su tipo que podría evitarles tan terribles sufrimientos y discapacidad … todo por culpa de un desacuerdo político con Cuba, el país donde el medicamento fue desarrollado. El acceso a este tratamiento debe ser un derecho de los pacientes estadounidenses”.

Incluidos un derecho de pacientes como Halle Barry, Nick Jonas, Randy Jackson, Salma Hayek, Jay Cutler, Patti LaBelle, Anne Rice, Larry King … y sí, Mike Huckabee … todos diabéticos.

¿La Casa Blanca y su nueva apertura hacia Cuba convencerá a Hacienda para aprobar la licencia completa de Heberprot-P? ¿Aprobará que otras licencias puedan aterrizar en el escritorio de la OFAC… para los anticuerpos monoclonales dirigidos contra el cáncer pulmonar y cerebral infantil, o nuevas vacunas contra el dengue o el cólera que puedan ser producidas por Cuba? ¿O vamos a seguir pagando el precio terrible de la política?

Debido a que el Heberprot-P es una prueba de que el bloqueo de Estados Unidos aún no se ha levantado por ser una ley del Congreso, esto no sólo está haciendo daño a los cubanos. Vidas de norteamericanos también están, literalmente, en juego.

El ministro de Salud Pública de la región de Sverdlovsk, Arkady Bielawski, y el embajador de Cuba en Rusia, Emilio Lozada, analizaron la posibilidad de introducir en ese territorio el medicamento fabricado en la isla denominado Heberprot-P.

Como resultado de la plática del diplomático con su anfitrión sobre colaboración en la esfera sanitaria se acordó crear un grupo de trabajo conjunto para realizar ensayos clínicos con pacientes de úlcera del pie diabético.

Este fármaco creado en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana se ha aplicado a más de 30 mil portadores de esa enfermedad en Cuba, y en ellos disminuyó el riesgo relativo de amputación en un 78 por ciento, resultado único a escala mundial, según fuentes médicas.

Basado en el factor de crecimiento humano recombinante, este producto innovador ya logró su registro sanitario en más de 20 países (incluida Rusia desde marzo último), y en los que se ha aplicado benefició a 145 mil pacientes de todos los continentes.

En estos momentos se trabaja en la introducción del Heberprot-P en diversas regiones del estado eurasiático, dijeron a Prensa Latina fuentes de la legación diplomática cubana.

Durante su visita a Sverdlovsk, el embajador expuso las oportunidades que ofrece la Zona Económica de Desarrollo de Mariel (ZEDM) ante el presidente de la Cámara de Comercio de los Urales, Andrei Becedin, y otros empresarios de esa zona.

Lozada enfatizó en que la ZEDM abre un importante espacio a inversiones rusas en las esferas de la construcción, turismo y agricultura a tenor de las novedades de la Ley número 118 que norma las relaciones con los inversionistas extranjeros.

Becedin, por su parte, mostró interés por esa zona de desarrollo y expresó la disposición de encabezar una delegación de la esfera de los negocios de los Urales para visitar a Cuba y en especial la nueva área abierta a los inversionistas en Mariel, 45 kilómetros al occidente de La Habana.

El embajador se reunió, asimismo, con la presidenta de la Asamblea Legislativa de la región de Sverdlovsk, Liudmila Babushkina, con quien analizó la idea de crear un grupo de amistad interparlamentaria en este territorio.

Igualmente, las partes abordaron la posibilidad de que la cámara legislativa de Sverdlovsk establezca relaciones con las Asambleas Provinciales del Poder Popular de Cuba.

El órgano parlamentario regional de Sverdlovsk está integrado por 50 diputados de los partidos Rusia Unida, Comunista de la Federación, Liberal Demócrata y Rusia Justa.

 

 (Tomado de PL)

El ministro de Salud Pública de la región de Sverdlovsk, Arkady Bielawski, y el embajador de Cuba en Rusia, Emilio Lozada, analizaron la posibilidad de introducir en ese territorio el medicamento fabricado en la isla denominado Heberprot-P.

Como resultado de la plática del diplomático con su anfitrión sobre colaboración en la esfera sanitaria se acordó crear un grupo de trabajo conjunto para realizar ensayos clínicos con pacientes de úlcera del pie diabético.

Este fármaco creado en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana se ha aplicado a más de 30 mil portadores de esa enfermedad en Cuba, y en ellos disminuyó el riesgo relativo de amputación en un 78 por ciento, resultado único a escala mundial, según fuentes médicas.

Basado en el factor de crecimiento humano recombinante, este producto innovador ya logró su registro sanitario en más de 20 países (incluida Rusia desde marzo último), y en los que se ha aplicado benefició a 145 mil pacientes de todos los continentes.

En estos momentos se trabaja en la introducción del Heberprot-P en diversas regiones del estado eurasiático, dijeron a Prensa Latina fuentes de la legación diplomática cubana.

Durante su visita a Sverdlovsk, el embajador expuso las oportunidades que ofrece la Zona Económica de Desarrollo de Mariel (ZEDM) ante el presidente de la Cámara de Comercio de los Urales, Andrei Becedin, y otros empresarios de esa zona.

Lozada enfatizó en que la ZEDM abre un importante espacio a inversiones rusas en las esferas de la construcción, turismo y agricultura a tenor de las novedades de la Ley número 118 que norma las relaciones con los inversionistas extranjeros.

Becedin, por su parte, mostró interés por esa zona de desarrollo y expresó la disposición de encabezar una delegación de la esfera de los negocios de los Urales para visitar a Cuba y en especial la nueva área abierta a los inversionistas en Mariel, 45 kilómetros al occidente de La Habana.

El embajador se reunió, asimismo, con la presidenta de la Asamblea Legislativa de la región de Sverdlovsk, Liudmila Babushkina, con quien analizó la idea de crear un grupo de amistad interparlamentaria en este territorio.

Igualmente, las partes abordaron la posibilidad de que la cámara legislativa de Sverdlovsk establezca relaciones con las Asambleas Provinciales del Poder Popular de Cuba.

El órgano parlamentario regional de Sverdlovsk está integrado por 50 diputados de los partidos Rusia Unida, Comunista de la Federación, Liberal Demócrata y Rusia Justa.

 

 (Tomado de PL)

President Obama’s efforts to renew relations with Cuba may soon allow Americans to visit this island’s pristine beaches and start lugging home shopping bags filled with long-coveted cigars and rum. But for frustrated American physicians battling to save the feet and legs of tens of thousands of diabetic patients, it may be a long wait before a much-heralded limb-saving Cuban drug can legally make the 90-mile trip to U.S. shores.

Because of the Cold War-spawned economic blockade against what Washington has long considered the Communist threat in the Caribbean, the developer of the medication, the Center for Genetic Engineering and Biotechnology in Havana, is forbidden to bring a nine-year-old drug, called Heberprot-P, to the U.S. for clinical trials and use.

“I don’t know what’s going to happen, but I do know that it may be that American legs are being lost while Cuban legs are being saved because Washington agencies won’t allow that medicine in,” said Dr. I. Kelman Cohen, professor emeritus in surgery at Virginia Commonwealth University.

“I think all the American medical community really wants is for Heberprot to be allowed into the country for testingLet’s get it tested and see if it will really save the thousands of limbs that many believe it can,” Cohen said.

In December, 2013, 111 members of Congress petitioned the Treasury secretary to allow the drug to be tested in the U.S., but up to now there has been no sign of progress, according to several lawmakers who signed the letter.

Diplomatic talks between Washington and the Castro government on issues such as immigration, travel and commercial ventures are scheduled to start next week. At a briefing today on Obama’s normalization plans, administration officials were asked about the status of Heberprot but were noncommittal.

A proven drug that will thwart flesh-destroying diabetic wounds is desperately sought by physicians throughout the world, according to Dr. David Armstrong, professor of surgery and director of the University of Arizona’s Southern Arizona Limb Salvage Alliance.

Diabetes researchers at Umeå University in Sweden reported in 2013 that worldwide, a limb is lost every 20 seconds because of a foot ulcer that doesn’t heal. According to the American Diabetes Association, in the U.S. alone more than 73,000 diabetics undergo amputations every year, or about one every seven minutes.

“It just rips me apart to know that there may be something out there that has the potential to save limbs and we can’t get a chance to test it because of politics rather than public health,” Armstrong said in an interview. Each year, he and his team at the Tucson medical center spend hours in operating rooms trying to save the lower limbs of more than 11,000 patients from around the world.

“So far this year, there have been several patients who may have benefited from a study of the type needed for the Cuban drug,” he said.

U.S. surgeon David Armstrong shaking hands with patient with a severe diabetes-caused wound at one of the 60 Cuban medical facilities using the drug Heberprot-P (Photo by Andrew Schneider)

U.S. surgeon David Armstrong shaking hands with patient with a severe diabetes-caused wound at one of the 60 Cuban medical facilities using the drug Heberprot-P.

Dr. Georges Benjamin, executive director of the American Public Health Association, said that “there is politics in everything” but putting public health before politics is of prime importance to his organization, which just last month signed a agreement to work more closely with its Cuban counterparts.

“We recognize that there is opportunity for allowing them to learn from us, but even more importantly, for us to learn from them and that would include any technological advances they may have made that still need to be studied and validated,” Benjamin said.

There is nothing mysterious about the path between diabetes and the loss of a limb. Untreated or poorly treated, diabetes often interferes with blood flow to the extremities, causing vascular disease, a failure in anti-bacterial defenses and nerve damage.

Because of this loss of protective sensation, diabetic ulcers form but often go undetected. Without a proper blood supply, the tissue around the ulcer becomes infected, continues to die and the wound grows.

Hyperbaric oxygen treatment is sometimes useful, say diabetes specialists, but surgical removal of the dead flesh is the typical treatment. And at a certain point, amputation becomes the only option to save the life of the patient.

Dr. Elof Eriksson, a Harvard University professor and chief of plastic surgery and a wound care expert at Boston’s Brigham and Women’s Hospital, last month returned from an international meeting of hundreds of wound specialists near Havana.

He called the results of studies presented at the conference on Heberprot’s effectiveness to treat severe diabetic ulcers “impressive.”

“The only definite answer can come from a large clinical trial,” Eriksson said.

“Hopefully, this partial release of the embargo will allow increased collaboration between Cuban and U.S. scientists and make such an investigation possible.”

The inspiration for Heberprot was developed in St. Louis years before the embargo by biochemist Stanley Cohen (No relation to Kelman Cohen), and his fellow researcher, neurophysiologist Rita Levi-Montalcini. The Brooklyn-born Cohen and his Italian-American partner received the 1986 Nobel Prize in Medicine for their discoveries of epidermal and nerve growth factors.

The Cuban research center, which released Heberprot in 2006, acknowledges the importance of work done years earlier by Stanley Cohen.

He discovered that a compound called protein recumbent epidermal growth factor stimulates cell growth.”His contribution to our work was mainly this discovery, the rest was our own research,” Dr. Manuel Raices, a scientist with the Havana research center, said in an email.

Another attendee at the December conference, Dr. Aristidis Veves, research director of the Microcirculation Lab at Boston’s Joslin-Beth Israel Deaconess Foot Center, said clinical trials have multiple benefits and will help diabetic patients not only in U.S. but throughout the world.

“Potential beneficial new treatments should be thoroughly tested regardless of the country of their origin and differences among governments,” said Veves, an international expert in non-healing wounds. “It can either bring to the market a helpful medication … or discontinue the medication that has no benefit and can only do harm.”

Regardless of what President Obama wants, the legislative reality is that the embargo cannot be ended without Congressional action. Most Cuba watchers expect the Republican-controlled Congress to move slowly at best in ending the 1996 Helms-Burton Act, also called the Cuban Liberty and Democratic Solidarity Act. It is the legal framework of the embargo.

Republican Marco Rubio, Florida’s junior senator and a Cuban-American, instantly reacted to the White House announcement on improving relations between the two Cold War foes by insisting on major cable news networks, “This Congress is not going to lift the embargo.”

On Oct. 28, the United National General Assembly adopted a resolution against the blockade for the 23rd consecutive year. The vote was 188 countries in favor and the U.S. and Israel against.

Kelman Cohen, who has made repeated trips to Cuba, its hospitals and the Latin American School of Medicine, said he believe the battle to get Heberprot into the U.S. will be neither easy or rapid, given the perceived political power of Florida’s Cuban-American community and its passionate support for the blockade.

“The Cuban-Americans are very powerful at influencing politicians,…and if they don’t want anyone doing business with Cuba, no business is done,” he said.

Nevertheless, the need for a medication like Heberprot, if it turns out to be safe and effective, is growing more important as the number of severe wounds continue to soar.

According to a study by Dr, Neal Barshes, with the Division of Vascular Surgery at the Baylor College of Medicine in Houston, the cost of treating severe diabetic wounds is more expensive than the five leading cancers in the U.S.

Yet, said Armstrong, who participated in the study, “we have only one FDA-approved pharmacologic to treat it, and that product has a black box warning,” the strongest warning label the agency requires.

The warning on Regranex cites an “increased risk of cancer death in patients who use three or more tubes of the product.”

At last month’s meeting, the institute’s scientists reported that more than 170,000 patients in 23 countries have been successfully treated with the Cuban drug, with 71 percent showing improvement.

“Their studies suggest, unlike other treatments using human growth factors, the potential for carcinogenesis from Heberprot is just about nil,” said Kelman Cohen.

The Cuban research institute did not respond to requests for a list of the countries using Heberprot.

Companies in France and the UK are said to be considering running clinical trials, but some physicians attending the December conference said the feeling was that most potential users and marketers of the medication will wait for trials to be conducted in the U.S.

While clinical trials are extremely expensive, the resulting FDA approval for new drugs is considered the gold standard by many physicians and pharmaceutical companies and adds enormously to the market value of the medication.

Desde el triunfo de la Revolución en enero de 1959 múltiples han sido los logros alcanzados hasta hoy por las ciencias en Cuba, y sobre todo el campo de la Medicina destaca por sus resultados científicos.

Ello le ha permitido al sector de la salud pública en el país continuar perfeccionando la atención a la población, así como erigirse en un pilar de humanismo, solidaridad, entrega y abnegación.

Entre los logros que se esperan para este año se anunció que debe materializarse el registro de una vacuna nacional preventiva contra el cólera.

También se espera contar con preparados terapéuticos para varios tipos de neumococo causantes de enfermedades respiratorias, y otro para el tratamiento de la hepatitis B, que en ensayos clínicos muestran superioridad sobre los productos antivirales y el interferón.

Asimismo, aparece un candidato vacunal para la tuberculosis, concebido por especialistas del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí y actualmente en fase preclínica en animales de laboratorio.

Mientras, el fármaco Heberprot-P, creado por científicos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en colaboración con otras instituciones del país, ha beneficiado a más de 31 mil pacientes cubanos y continúa como único fármaco obtenido en el mundo capaz de potenciar la cicatrización de las úlceras del pie diabético.

Nuevas evaluaciones clínicas se llevan a cabo con el anticuerpo monoclonal humanizado nimotuzumab en 11 tipos de cáncer, entre ellos figuran el cérvico uterino, pulmón, mama, ovario y páncreas.

Dicho producto tiene registro médico para tratar neoplasias de cabeza, cuello, cerebro (niños y adultos), y esófago, con un aumento en la supervivencia de pacientes.

Durante 2014 se extendió en la atención primaria de salud el uso de las vacunas terapéuticas Cimavax-EGF y VAXIRA contra el cáncer de pulmón avanzado de células no pequeñas.

Una novedad reciente del Centro de Inmunología Molecular es el registro del anticuerpo monoclonal humanizado itolizumab, de acción terapéutica en la soriasis severa.

El pasado año sumaron 14 de las 15 provincias cubanas, las que aplican el tratamiento con células madre, principalmente en angiología, ortopedia y traumatología.

Todos esos resultados y otros muchos más, hacen cada vez más vigente el pensamiento del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, en el sentido de que el país tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia y de pensamiento.

Los resultados más actuales en el desarrollo de nuevas formulaciones del Heberprot-P, destinado al tratamiento de úlceras del pie diabético, basadas en el uso de sistemas nano-tecnológicos, fueron expuestos en Varadero, Matanzas.

Esta primicia formó parte de las sesiones del Congreso Internacional “Controlando la Diabetes y sus Complicaciones más Severas”, que culminó sus sesiones  en la ciudad balneario más afamada de la Isla.

 

El Dr. Manuel Raíces, secretario científico del cónclave, anunció que la investigación es un esfuerzo conjunto del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), el Instituto de Ciencia de los Materiales de Barcelona y el Centro de Estudios Avanzados de Cuba.

En la referida indagación se logró incorporar el Factor de Crecimiento Epidérmico dentro de nanovesículas, llamadas Quatsomas, promisorios vehículos para la liberación controlada de fármacos.

Los resultados, expuestos por la doctora Nora Ventosa y el Máster en Ciencias Héctor Santana, demostraron que se incrementa la estabilidad del factor de crecimiento, tras su conjugación a dichos vehículos, y que tienen actividad antimicrobiana producto de la naturaleza de sus componentes.

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