Lunes, 10 Agosto 2015 12:52

Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología: a toda vela

Written by 
Rate this item
(0 votes)

Casi a la par de que empezara a emerger en los países de mayor desarrollo tecnológico, Cuba hizo sus primeras incursiones en la biotecnología cuando un reducido grupo de investigadores logró obtener interferón a partir de glóbulos blancos en 1981.Un año después era creado un pequeño laboratorio encargado de asumir las incipientes producciones  del medicamento. 

La base para iniciar el salto definitivo tendría lugar el primero de julio de 1986, al inaugurarse el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), dotado del más avanzado equipamiento disponible en aquellos tiempos y de un tipo de concepción del trabajo a ciclo completo de investigación-producción y comercialización, que marcaría un hito en el modo de hacer ciencia en nuestro entorno.

Durante los años siguientes, y a pesar de la severa crisis económica sufrida por el país al caer el campo socialista europeo y recrudecerse el bloqueo de Estados Unidos, la industria biotecnológica cubana creció de forma muy rápida con la incorporación de nuevas instituciones, el logro de significativos resultados y la multiplicación en sus exportaciones.

Como ha resaltado el doctor Agustín Lage Dávila, ese proceso de despegue no contó con inversión extranjera ni créditos externos. Fue una actividad asumida plenamente por el Estado y logró su recuperación y reproducción ampliada en un plazo sorprendentemente breve. Una experiencia similar no ha ocurrido en ningún otro país de América Latina.

Vale apuntar que la biotecnología moderna transforma materias primas en productos finales, utilizando para ello el metabolismo de las células. Su acelerado progreso obedece a la combinación de las tecnologías de cultivo a gran escala con la capacidad de modificar los genes de las células. Más del 80% de lo que se hace actualmente a nivel mundial está destinado a las aplicaciones farmacéuticas.

Hoy las entidades de tan pujante sector agrupadas en el Grupo Empresarial para las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica (BioCubaFarma),  cuentan con más de 10 000 trabajadores, entre ellos más de 4 000 científicos e ingenieros, y en su conjunto aportan un alto número de productos al cuadro básico de medicamentos del país y tributan a la economía nacional ingresos en divisas en el orden de varios cientos de millones anuales por las ventas a más de 50 naciones.

Devenido en la institución insignia de la biotecnología cubana, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología dispone en la actualidad de aproximadamente 1 400 trabajadores. De ellos, 83 son doctores en Ciencias y 251 Máster.

El CIGB tiene un papel integrador y cuenta con más de cincuenta proyectos de investigación-desarrollo, que abarcan vacunas humanas y veterinarias, medios diagnósticos, la obtención por vía recombinante de proteínas para usos terapéuticos, anticuerpos monoclonales y péptidos sintéticos, además de aquellos vinculados con la biotecnología de las plantas y la acuicultura, explicó Maylín Palmero Molina, ejecutiva de Negocios y Promotora del centro.

El equipo dispone de una sólida formación científico-técnica y productiva, que garantiza la confiabilidad de los resultados alcanzados. El cumplimiento de los indicadores internacionales de buenas prácticas sustenta la obtención de productos de elevada calidad, seguridad y competitividad.

Entre los aportes más destacados en las casi tres décadas de labor del CIGB aparece la vacuna Heberviovac HB para la inmunización activa contra la infección por el virus de la hepatitis B y la prevención de sus consecuencias potenciales, como son las hepatitis agudas y crónicas, la cirrosis hepática y el hepato-carcinoma primario.

Desde 1992 forma parte del esquema nacional de vacunación y hasta hoy se han aplicado más de 12,7 millones de dosis. Esa dolencia ha dejado de ser un problema de salud en general en el país.

Lograda también por esa época, la estreptoquinasa recombinante cubana (Heberkinasa) restablece el flujo sanguíneo en pacientes que sufren infarto del miocardio y previene la necrosis isquémica del corazón.

Más reciente en el tiempo, la vacuna pentavalente (Heberpenta) ejerce acción preventiva contra la difteria, tétano, tosferina, hepatitis B y la Haemophilus influenzae tipo B. Forma parte del programa de vacunación infantil del Ministerio de Salud Pública desde el 2009 y ha beneficiado a más de 600 000 niños.

Para el doctor Luis Herrera Martínez, fundador y actual director del centro, en estos momentos el producto líder es el Heberprot-P liofilizado, que favorece la cicatrización de úlceras complejas del pie diabético y tiene otorgadas más de 30 patentes y 23 registros sanitarios en diferentes países.

Único de su tipo a nivel internacional, ha sido empleado en más de 180 000 pacientes y de acuerdo a lo reseñado en prestigiosas publicaciones científicas disminuye el riesgo de amputación en 71%.

Este medicamento inyectable se encuentra a disposición de los enfermos que lo requieran en los servicios especializados de angiología de todas las provincias cubanas, mientras crece el número de naciones interesadas en emplearlo.

Dentro de las novedades figura la nueva vacuna HeberNasvac, destinada a tratar la hepatitis B crónica por vía oral, la cual se encuentra en ensayos clínicos en Cuba y en siete países asiáticos, con la colaboración de la compañía francesa Abivax.

Igualmente, el candidato vacunal tiene patentes otorgadas en los mercados más exigentes, además de acumular más de veinte publicaciones científicas de la Universidad de Ehime, en Japón, y del Instituto Pasteur, de Francia, por citar algunos ejemplos.

Sobresale también el Heberferon, una combinación del interferón-alfa 2b y gamma recombinante  para el tratamiento de tumores de la piel no melanoma y cerebrales, actualmente en investigación.

Más allá de los aportes a la salud de la población cubana, el CIGB muestra en su cartera de logros la vacuna Gavac, la cual permite reducir las poblaciones de garrapatas en el ganado, disminuyendo así la incidencia de las enfermedades trasmitidas por ellas. La reducción del empleo de agentes químicos tiene un efecto favorable sobre el medio ambiente. Se comercializa en Venezuela, México, Brasil y Colombia.

La relación de impactos de la institución en el sector agropecuario contempla, además, el producto ecológico Hebernem, un efectivo controlador de nematodos en diferentes especies de plantas, que -si bien se aplica fundamentalmente en cultivos protegidos-, puede usarse en campos de plátano, guayaba y otras plantaciones.

Veintinueve años después de creado, el CIGB navega a toda velocidad, con la mira puesta en ampliar su abanico de soluciones a los problemas del país y contribuir al bienestar del ser humano.

Read 1748 times

Pacientes tratados

330 788

Redes Sociales

 

Visitas

02665166
Hoy
Ayer
Esta Semana
Semana Anterior
Este mes
Mes Anterior
Todos los días
771
1359
2130
1653675
30821
30717
2665166

¿Por qué amputar?

Premios Obtenidos

World Intellectual Property Organizational
Premio Nacional a la Innovación Tecnológica
Mejor invención joven otorgada por la Oficina Mundial de Propiedad Intelectual en la 39 International Exhibition of Inventions of Geneva

Distribuidores en Rusia